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01 oct, 2009

Amanda Scarafia de Felizia

Si hablamos de ella, sin dudas que nos estamos refiriendo al golf. Con 76 años no sólo que sigue jugando, sino que además, continúa ganando. En sus tres décadas entregadas a este deporte, tiene en su haber más de 10 campeonatos. Pero lo más importante para Amanda son las amistades que consiguió en todo este tiempo gracias a este “deporte tan lindo”, como ella lo califica.

¿Cuánto hace que juega al golf?
Hace más de 40 años. Yo empecé a practicar este deporte muy tarde, porque de joven jugaba al tenis. Después me casé, tuve los tres chicos, en ese momento mi papá, quien fue el que me enseñó a jugar al tenis, había empezado a jugar al golf al igual que mis hermanos y cuñados. Sin darme cuenta, no fue una cosa premeditada, dejé de jugar al tenis y comencé con el golf cuando tenía más de 30 años.

¿En qué año empezó a jugar?
No me acuerdo, soy un poco mala para las fechas, pero más de 32 años habré tenido, después de que mis chiquitos empezaron a desenvolverse un poquito solos.

¿En dónde aprendió?
Acá en San Francisco, que en realidad nunca hemos tenido una muy buena cancha así como tampoco un profesor permanente. 40 años atrás no se acostumbraba a tomar clases ni hacer gimnasia ni hacer todo lo que se hace ahora ni nutricionista ni nada. Por ejemplo, los grandes jugadores de la actualidad, como Tiger Woods, todavía toman clases con sus profesores. Imaginate en nuestra ciudad, a veces venía algún profesor de Córdoba o se quedaba por temporada. Las clases que tomé de golf fueron muy pocas.

¿Al tenis jugó profesionalmente?
No, y al golf tampoco. Yo soy amateur. El golf es uno de los pocos deportes en el que está bien definido el profesionalismo del amateurismo.

¿Cuáles fueron sus logros deportivos?
Tuve muchas satisfacciones porque enseguida empecé a jugar más o menos bien y la Asociación Argentina de Golf me convocó a Buenos Aires para participar en torneos y así clasificar en un ranking para cuando había competencias internacionales. Yo jugué en 11 certámenes sudamericanos (gané siete por equipo), y tres campeonatos mundiales (en las Islas Fidji, Ginebra y Portugal), y a nivel nacional, fui campeona argentina en 1980 y subcampeona en dos oportunidades, en 1970 y 1981. Después en un torneo que es muy importante que hay en Córdoba, que es el Centro de la República, que se disputa en Villa Allende lo gané como ocho o nueve veces; también el campeonato de la Provincia en la misma cantidad oportunidades. Además siempre fui socia del Córdoba Golf Club en donde obtuve muchos campeonatos que esta institución organizaba. También triunfé a nivel regional, en Rosario, en Tucumán, entre otros.

¿Qué es lo que más le gusta de este deporte?
En este momento de mi vida, con la edad que tengo puedo seguir jugando y compitiendo, cosa que no ocurre en otros deportes. Por supuesto que ya lo hago a nivel Senior, las damas entramos en esa categoría después de los 50 años. Evidentemente que yo tengo que competir con las personas de mi edad, porque con todas las innovaciones que se producen en la juventud, los más chicos son los que ganan todos los torneos y yo no me puedo enfrentar con ellos porque tienen más distancia, fortaleza, vigor y muchas otras cosas que yo a mi edad no las tengo.

¿Por qué cree que el golf es más practicado por hombres que por mujeres?, aunque últimamente esto se equiparó un poco.
La mujer siempre se dedicó más a la casa, a cuidar a sus hijos, en cambio el hombre, tanto en el deporte como en otras actividades, siempre las hizo él. De cualquier modo, con el paso del tiempo, que la mujer ha tenido un poco más de economía propia porque trabajaba, se dio cuenta de que podía hacer cosas igual que los hombres. No te digo aquí en San Francisco, porque lamentablemente yo soy la única que juega, pero en las ciudades grandes hay muchísimas damas que juegan al golf, tanto jóvenes como grandes.

¿Piensa en un pronto retiro?
Mientras la salud me de, puedo seguir jugando. Pero no es tan fácil porque ya tengo mis dolores.

¿Tuvo la posibilidad de conocer a grandes figuras del golf?
A nivel nacional a todos los profesionales, como Cabrera y Romero que son de Córdoba, y de Buenos Aires también. Y en lo que se refiere a las damas a todas, porque yo competía con ellas. Ahora ya estoy un poco alejada del primer nivel. He jugado con todas las grandes jugadoras argentinas como: María Julia Caserta, Beatriz Roselló, Sonia Mihanovich, Susana Garmendia, Silvia Bertolaccini (es de Rafaela y competíamos en la misma época, pero ella es más joven que yo), algunas de las cuales se hicieron profesionales. Tengo muchísimas amigas en toda Latinoamérica, porque en el tiempo que yo competía en primer nivel, se juega un torneo muy importante que se llama “Copa Los Andes”, que es un campeonato sudamericano en el que yo tuve la suerte de participar en 11 ocasiones, así que conocí a muchas. Y a nivel Senior, también tenemos un certamen sudamericano en el que jugamos todos los años en distintos países, por ejemplo en octubre vamos a Montevideo (Uruguay), pero anteriormente estuvimos en Ecuador, en Bogotá (Colombia), en Cochabamba (Bolivia), en Santiago de Chile (Chile), entre otros.

¿Y a nivel internacional?
De los profesionales no porque hace como 20 años que estoy un poco alejada del primer nivel de competencia.

¿Fue caddie?
Nunca fui caddie.

¿Cuál es su handicap actual?
En este momento tengo diez de handicap y el mejor que tuve fue uno.

¿Qué le parece el juego de Tiger Woods?
Produjo como una revolución en el golf, fue espectacular. Ya tenía siete u ocho años y salía en la televisión haciendo swing. Me parece excepcional y con lo joven que es todavía va poder vencer muchos logros que han hecho otros grandes golfistas como Jack Nicklaus, Arnold Palmer, porque todavía tiene muchos años por jugar. Creo que va a vencer esos records.

¿Qué opina del momento actual del golf en nuestra ciudad?
A nivel femenino es lamentable, nunca hemos sido muchas jugadoras y no sé porqué, ya que siendo una ciudad de 60.000 habitantes podríamos tener muchas más golfistas. En este momento yo soy la única que juego y no hay chicas que puedan llegar lejos. Hay una o dos niñas que van a la Escuela de Golf, pero el restos son todos varones. Lo siento en el alma, primero personalmente, porque el día que deje yo no se si va a ver otra dama que juegue en San Francisco, supuestamente en el futuro habrá. Es una pena que un deporte tan lindo para las damas y que nadie se entusiasme para ir a jugar.

¿Y cree que los chicos que están ahora van a llegar lejos?
En nuestra ciudad hay dos ó tres chicos que están jugando muy bien, jovencitos de entre 11 y 14 años, y que participan en torneos dentro de su edad y están obteniendo muy buenos resultados. El problema que también tenemos acá es que cuando terminan la secundaria, los chicos muchas veces se van a estudiar a otras ciudades y no les es tan fácil ir a las canchas de golf, porque ya necesitan un medio para ir, para trasladarse con la bolsa y dinero para jugar. Pero todos aquellos chicos que han empezado, después cuando terminan la facultad, y si vuelven a trabajar a San Francisco ya por lo menos tienen las bases para jugar aquí.

¿Piensa que el nivel de enseñanza es bueno acá?
Justamente en este momento hay un buen profesor que creo que puede sacar buenos jugadores.

Junto con el golf, ¿está practicando otro deporte?
No, juego al golf solamente.

Anécdota
Algo en especial no, pero sí cosas lindas como hoyo en uno, yo tengo como seis o siete y esa es una muy buena satisfacción.

¿Se acuerda en dónde los logró?
Sí, el primero en Rosario, otro fue en La Paz (Bolivia), después en La Cumbre; y en San Francisco, que tengo unos cuantos.

De los viajes que realizó, ¿cuáles fueron los que más le gustaron?
Todos los países sudamericanos son muy interesantes, cuando uno va a jugar un campeonato de golf no tiene mucho tiempo de visitar, de recorrer. Uno de los lugares más exóticos que visité fueron las Islas Fidji, una experiencia realmente encantadora, por la cultura y todo lo distinto a lo que estamos acostumbrados.

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